El calor infrarrojo lleva años resolviendo problemas de secado, unión y acabado en industrias muy distintas. Estos son los sectores donde más trabajamos. Si el tuyo no está en la lista, escríbenos: casi cualquier proceso térmico se puede mejorar con IR.
En la industria del automóvil existen una infinidad de procesos industriales en los cuales la tecnología de nuestros emisores de infrarrojo supondría importantes ventajas en estos. Se puede adaptar con exactitud al material y al proceso, contribuyendo a automatizar los mismos. Esto se traduce en un ahorro de tiempo, energía y costes de producción.
Los emisores de infrarrojos se adaptan con exactitud en tensión y potencia, se pueden controlar muy bien en cortos periodos de reacción y pueden remodelar con precisión bordes y rebabas.
Desbarbado, con emisores de infrarrojo adaptados al contorno
Secado por IR de adhesivos para revestimientos interiores
Mejora del barnizado protector de muelles para camiones, gracias a un horno de emisores IR
Revestimiento de llantas de aluminio, el calor IR es usado para fundir el barniz pulverizado sobre las llantas de aluminio
Durante muchos años el uso de los emisores IR han sido una opción válida y eficiente en el mundo del envase y embalaje. Su capacidad de adaptación a los diversos tipos de materiales, formas y velocidad de producción permite optimizar el coste energético en los procesos de termoformado y soplado de envases.
El calentamiento con infrarrojos provee excelentes y eficientes soluciones para la industria del vidrio. Como son: el secado de serigrafías en las lunas de vehículos, corte de vidrio laminado o revestimiento de espejos. Ya que con el emisor IR se puede dirigir el calor exactamente a una lámina situada dentro del vidrio laminado, sin calentarlo todo. También se pueden utilizar en el vidrio templado, ya que puede ofrecer perfiles de temperatura exactos.
Entre sus ventajas, podemos destacar que los emisores de IR se adaptan con precisión al material y al proceso, lo que ahorra tiempo, energía y costes.
Si nos centramos en los recubrimientos y acabados, los IR secan, mientras que la tecnología UV se encarga del curado. Dependiendo del tipo de recubrimiento y el material sobre el cual se aplica, se determina si se necesita UV o IR.
Los emisores de IR se emplean para el secado de tintas de impresión, permitiéndonos ahorrar energía, espacio y tiempo en el proceso de impresión. En impresiones digitales, la tinta debe secarse lo más rápido posible para poder seguir el ritmo de la impresión. En el caso de tintas con base acuosa, un sistema de infrarrojo de carbono (CIR) puede contribuir a aprovechar mejor la capacidad de los cabezales de impresión de alta velocidad.
Los emisores de IR híbridos secan tanto la superficie como el interior. Entre sus ventajas podemos destacar la transmisión de energía sin contacto, el menor esfuerzo de mantenimiento o la fácil adaptación, velocidad y eficiencia de su aplicación.
Los procesos térmicos en la industria textil son ampliamente usados pero estos deben coordinarse con los procesos de fabricación respetando los altos estándares de calidad a la que se someten las técnicas de fabricación, y tener en cuenta que los recubrimientos deber secarse lo más rápidamente posible. La tecnología IR es una fuente de calentamiento perfecta pues transfieren una alta potencia muy rápidamente a la superficie a calentar.
En el procesado de alimentos se necesitan temperaturas exactas sin sobrecalentar el producto. Por ello el emisor IR que transmite calor sin contacto y solo durante el tiempo necesario, es una herramienta imprescindible en esta industria. El IR es controlable y reproducible, lo cual es un factor clave para garantizar la calidad del producto y del proceso.
Estos son algunos sectores con los que trabajamos, pero no son los únicos. Cuéntanos tus necesidades y te asesoramos al respecto.