Materiales finos como láminas, films de plástico, papel o no tejidos necesitan calentarse para su secado, recubrimiento, laminado o grabado. El infrarrojo lo hace de forma uniforme y con una respuesta rapidísima que protege el material.
Los sistemas de calentamiento infrarrojo aportan un calor homogéneo y potente, capaz de sostener velocidades de producción altas. Permiten calentar zonas concretas sin llegar a quemar los bordes, y sus tiempos de respuesta rápidos protegen la banda de material frente a daños por exceso de calor.
Calentamiento uniforme en toda la superficie
Sistemas potentes para velocidades de producción elevadas
Calentamiento de zonas periféricas sin sobrecalentar los bordes
Respuesta rápida que protege la banda de material
Casos de aplicación
Pavimentos mejorados mediante precalentamiento óptimo con emisores homogéneos
Laminado en vacío optimizado para componentes de automoción (puertas, consolas)
Secado eficiente de papel y textiles médicos
Secado de recubrimientos a doble cara en alfombras
Textiles ignífugos: mayor productividad reduciendo el secado de 3 etapas a 1