El infrarrojo calienta el plástico rápidamente y de forma controlada, sin ensuciar la pieza. Por eso encaja tan bien para conformar, unir y acabar piezas sin contacto y sin adhesivos. Se integra en los procesos industriales más diversos donde se necesita una unión segura y un calentamiento preciso.
Los polímeros absorben muy bien determinadas longitudes de onda del infrarrojo, así que el calor llega a la zona exacta que quieres tratar sin afectar al resto de la pieza. Eso permite ciclos más cortos, repetibilidad y menos defectos, tanto en producción de gran volumen como en piezas técnicas.
Unión segura sin adhesivos y conformado térmico preciso para los procesos industriales más variados.
Elimina las rebabas generadas durante la fabricación con moldes, mejorando el acabado sin procesos mecánicos agresivos.
Ideal para materiales finos como láminas, films de plástico o papel, con un aporte de calor uniforme y controlado.
Precalentamiento homogéneo de proformas de PET antes del soplado de botellas, para una calidad constante y mayor productividad.
Desde el desbarbado de piezas de molde hasta el precalentamiento de PET, diseñamos la instalación de infrarrojo que encaja con tu proceso.