Muchos tubos y depósitos se fabrican como mitades por inyección y luego se sueldan para formar la pieza final. La tecnología infrarroja permite unir esos componentes sin generar partículas internas, un factor crítico en aplicaciones donde la limpieza del interior importa.
Cuando se necesita máxima integridad, la combinación de precalentamiento infrarrojo con soldadura por vibraciónminimiza la formación de partículas y mejora la calidad de la unión.
- Transmisión de calor sin contacto: no queda material colgando ni residuos
- Los emisores IR calientan la superficie del plástico en cuestión de segundos
- Remodelado preciso de bordes y esquinas, fácilmente automatizable
- Optimización energética: el calor se concentra donde se necesita sin dañar la pieza