Los hornos de secado térmico son un estándar en la industria del recubrimiento, pero el aire caliente y el gas implican largos tiempos de calentamiento y consumos energéticos muy altos. El infrarrojo permite acortar esos tiempos y reducir el consumo.
En un horno de convección buena parte de la energía se invierte en calentar el aire y el propio túnel, no la pintura. Eso obliga a túneles largos, ciclos lentos y facturas energéticas elevadas para conseguir un acabado correcto.
Sustituir los sistemas de gas o aire caliente por emisores IR permite reducir el tamaño y la longitud de los túneles, con la mejora energética que eso conlleva. Y funciona incluso en piezas 3D complicadas, donde el calor debe llegar de forma homogénea a geometrías difíciles.
Cuando no interesa sustituir toda la instalación, el uso de boosters de IR dentro de túneles de aire caliente es una solución sencilla de implementar que reduce el consumo energético sin rehacer la línea.
Cada pintura y cada pieza tienen su punto óptimo de longitud de onda y potencia. Cuéntanos qué recubrimiento aplicas y sobre qué piezas, y dimensionamos la solución de infrarrojo adecuada.